ICAC | Especialistas cirugía reconstructiva para fracturas.

¿Qué es la cirugía reconstructiva para fracturas?

Para el tratamiento de las fracturas de la columna torácica y lumbar existen diferentes alternativas. Depende fundamentalmente del tipo de fractura que se ha producido, la afectación clínica que produce y de otros factores personales como la edad o factores patológicos como enfermedades coadyuvantes.

Existe una amplia variación de clasificaciones descriptivas sobre el tipo de fractura vertebral que se pueden producir. No hay algoritmos universalmente aceptados para decidir cuál debería ser el tratamiento más apropiado en una fractura vertebral.

En general, el tratamiento a aplicar va a depender de la estabilidad o inestabilidad del tipo morfológico de fractura y de la existencia de déficit neurológico por compresión medular o de las raíces nerviosas.

Alternativa de vanguardia en el Instituto de cirugía de columna vertebral en Madrid

En nuestro servicio, para el tratamiento de las fracturas vertebrales torácicas y lumbares optamos por el tratamiento quirúrgico con sistemas mínimamente invasivos como la alternativa terapéutica que implica una mejor y más rápida recuperación.

Como algoritmo general, en fracturas vertebrales compresivas estables en pacientes jóvenes sin osteoporosis ni osteopenia (<55 años), realizamos la reexpansión de los fragmentos hundidos del cuerpo vertebral utilizando un sistema de elevación tipo hidráulico y la estabilización con cemento óseo como soporte. En fracturas compresivas estables osteoporóticas (> 55 años), más frecuentes en mujeres, realizamos la reexpansión y cementación mediante cifoplastia con balón hinchable. En fracturas inestables es necesario realizar una fijación temporal con tornillos y barras hasta que la fractura consolida y se endurezca el hueso. Utilizamos una fijación con implantación percutánea con incisiones menores de 1 cm en los niveles vertebrales que se requiera utilizar la fijación.

Toda la información sobre fracturas vertebrales

Los casos más comunes de fracturas vertebrales se originan debido a un traumatismo de fuerte impacto. Sin embargo, existen factores que pueden incrementar la posibilidad de padecer este traumatismo, como la osteoporosis, que da lugar a una fractura vertebral con un impacto leve o al realizar ejercicios con elevada carga.

Las patologías que tratamos mediante sistemas mínimamente invasivos incluyen fracturas de vértebras lumbares, fracturas de vértebras dorsales o torácicas, así como fracturas patológicas por osteoporosis, tumores o enfermedades del metabolismo óseo. Un ejemplo común es la fractura de L1.

En el caso de pacientes jóvenes con fracturas estables se utiliza el sistema de reexpansión y cementación Spine Jack ® (Vexim).

Por lo general, la anestesia que se utiliza durante esta intervención es sedación y anestesia local. La posición del paciente en la mesa de quirófano es en decúbito prono (boca abajo). Tras la localización de la fractura mediante rayos X, se realizan dos incisiones en la espalda muy pequeñas, de unos 5 mm. Se localiza los pedículos de la vértebra fracturada y se crea una vía de acceso transpedicular para insertar 2 implantes que reexpanden la fractura mediante un sistema similar al elevador tipo gato de un coche. Bajo control de rayos X, se elevan los implantes y, una vez restaurada la forma y altura inicial de la vértebra fracturada, se estabiliza mediante cemento óseo que se endurece en escasos minutos. Para finalizar la cirugía se retira el instrumental y se realiza un punto de sutura en cada incisión.

En el caso de pacientes con fracturas vertebrales estables osteoporóticas u osteopénicas se utiliza la cifoplastia con balón (Kyphon® Medtronic) y la cementación para la restauración de la vértebra.

Esta intervención se realiza bajo anestesia local y sedación, en posición de decúbito prono (boca abajo). El abordaje es similar al procedimiento anterior, mínimamente invasivo, con incisiones de 5 mm en la espalda, en el nivel afectado. En este caso, en lugar de un implante de elevación, se utiliza un balón reexpandible en el interior del cuerpo de la vértebra para restaurar el hundimiento. Todo el procedimiento se realiza bajo control de rayos X y se finaliza la reparación de la fractura dando soporte con cemento óseo. Para finalizar la cirugía, se cierran las dos incisiones con un punto de sutura.

Estas técnicas permiten obtener una muestra ósea para estudios anatomopatológicos en el caso de sospecha de fracturas patológicas por tumores o enfermedades del metabolismo óseo.

Para pacientes con fracturas inestables con riesgo de afectación neurológica comprimiendo la médula espinal o las raíces nerviosas, con gran afectación de la vértebra y de sus ligamentos, se requiere un sistema de fijación más rígido con tornillos y barras.

Durante la cirugía se utiliza un sistema percutáneo (CD Horizon Longitude® Medtronic), mínimamente invasivo, con el que se reduce el daño muscular y sólo se requiere pequeñas incisiones en los niveles vertebrales que es necesario tratar para conformar un sistema estable.

Este procedimiento se realiza bajo anestesia general en posición de decúbito prono (boca abajo). Se localizan los niveles vertebrales que requieren fijación con tornillos y barras mediante rayos X y se abordan con pequeñas incisiones en la piel de 1 cm aproximadamente. Con visión de rayos X constante en dos planos, se identifica el lugar exacto por el cual se va a introducir en el interior del cuerpo vertebral una aguja de 1 mm a través de los pedículos de las vértebras. Éstas van a servir de guía para la introducción de los tornillos canulados.

Por otro lado, se introduce la barra en los tornillos también de forma percutánea a través de dos pequeñas incisiones. Mediante un sistema de distracción se realiza la reducción de la fractura y se cierran las pequeñas incisiones de la piel con 2 puntos de sutura cada una.

La duración de este procedimiento varía de 30 a 45 minutos por vértebra fracturada. El procedimiento puede realizarse de forma ambulatoria sin necesidad de ingreso del paciente.

Cuando se trata del sistema percutáneo CD Horizon Longitude® Medtronic, suelen emplearse 15 minutos por cada nivel en que se requiere colocar tornillos. La cirugía más habitual exige fijación de 4 niveles cuando hay una vértebra fracturada inestable. La cirugía suele durar unos 90 minutos.

Generalmente, el tiempo de consolidación de una fractura vertebral conlleva al alta hospitalaria a las 24-48 horas tras realizarse la cirugía de fractura vertebral, siendo el tiempo de recuperación de la fractura de vértebra dorsal o lumbar muy corto.

La microcirugía de columna vertebral ofrece una ventaja fundamental al aliviar rápidamente el dolor y prevenir complicaciones potenciales graves como deformidades postraumáticas.

Nuestro enfoque quirúrgico se basa en sistemas mínimamente invasivos percutáneos, proporcionando múltiples beneficios:

  • Procedimiento quirúrgico preciso y de corta duración: Realizamos intervenciones cortas con escasos riesgos por el continuo control con rayos X y la utilización de anestesia local con sedación.
  • Mínima pérdida de sangre y daño muscular: la técnica utilizada minimiza lesiones en los músculos próximos a las vértebras, disminuyendo el dolor postoperatorio y acortando la estancia hospitalaria.
  • Alta hospitalaria en el mismo día de la cirugía: los pacientes suelen tener el alta en el mismo día o a las 24 – 48 horas en el caso de utilización de tornillos y barras.
  • Muy pequeñas cicatrices: gracias a las técnicas mínimamente invasivas con pequeños abordajes en la piel de 0,5 mm a 1 cm se evitan las grandes cicatrices y lesiones de los tejidos de las cirugías abiertas.
  • Alivio temprano del dolor y pronta vuelta a la actividad: Un tratamiento temprano permite un alivio del dolor de forma precoz reincorporándose a las actividades de la vida diaria y a una vida social normal rápidamente.
  • Restauración de la deformidad anatómica y de la biomecánica de la columna: se evita la cifosis postraumática que implica dolores de espalda crónicos. En el caso de fracturas osteoporóticas se previenen nuevas fracturas al restaurar la altura de la vértebra evitando la inclinación anterior progresiva de la espalda y el aumento del peso que tienen que soportar las vértebras en la parte anterior del cuerpo vertebral, que implica nuevas fracturas.
  • Prevención de complicaciones a corto plazo: la cirugía evita el colapso vertebral, compresiones neurológicas y la inestabilidad, mejorando los resultados clínicos y reduciendo el riesgo de complicaciones.
  • Mejora de calidad de vida en personas mayores: En personas mayores se mejora la capacidad vital pulmonar al corregir la postura cifótica.
  • Se evitan corsés y largos períodos de encamamiento: la utilización de ellos implica una prolongada toma de analgésicos y mayor posibilidad de complicaciones.

Estos beneficios ayudan a una recuperación más rápida, reduce la necesidad de medicación prolongada para el dolor y minimizan las posibilidades de complicaciones asociadas.

El diagnóstico preciso y la evaluación integral de las áreas afectadas son fundamentales para determinar el tratamiento más adecuado en casos de fracturas vertebrales. Las pruebas empleadas para este propósito son clave:

  • Radiografías de la columna vertebral: proporcionan una evaluación inicial rápida sobre la presencia de una fractura vertebral y su gravedad. Permite distinguir fracturas por compresión, fracturas por traslación – rotación o fracturas por distracción.
  • Tomografía Axial Computarizada (TAC): Identifica el compromiso del hueso vertebral y los posibles desplazamientos óseos, sobre todo los que pueden invadir el canal espinal. Proporciona una definición de la afectación ósea a través de cortes milimetrados en todos los ejes y la posibilidad de una reconstrucción tridimensional.
  • Resonancia Magnética: ofrece una visión detallada de la afectación del disco vertebral y de las partes blandas: ligamentos, cápsulas y músculos. Es crucial para detectar si existe afectación de las estructuras del complejo de ligamentos posteriores de las vértebras pues su afectación indica inestabilidad del segmento vertebral, condicionando la utilización de un tipo de fijación más rígida en el tratamiento quirúrgico.

Además, la Resonancia Magnética proporciona información valiosa sobre el tiempo de evolución de la fractura, siendo especialmente importante en personas mayores de 55-60 años. Permite distinguir entre fracturas recientes (agudas) y antiguas, detectando edema óseo en secuencias de la RM para fracturas recientes.También nos informa sobre afectaciones en el disco y tejidos blandos adyacentes que pudieran indicar una fractura patológica debido a tumores o enfermedades metabólicas óseas.

Al recibir el alta hospitalaria, es fundamental contar con el informe médico en el que se especifique los tipos de fracturas tratadas y el sistema utilizado durante la intervención.

Como medicación postquirúrgica, utilizamos antiinflamatorios – analgésicos los primeros días según se requiera. Generalmente, un fármaco analgésico suele ser suficiente, aunque recomendamos disponer de dos alternativas por si fueran requeridos. En los casos de contractura lumbar, se recurre a relajantes musculares según sea necesario.

La incisión quirúrgica es de unos 0,5 – 1 en la parte posterior de la espalda en la región lumbar o torácica, según la fractura. Se suele dar un punto de sutura o una grapa. Los lavados de la herida suelen iniciarse a partir del quinto día, manteniéndola limpia y seca con curas de povidona yodada o clorhexidina. Por lo general, su pequeño tamaño minimiza las posibles complicaciones como infecciones o aperturas de la herida.

No se suele requerir corsé y pasados los primeros 15 días puede incrementarse la actividad física. Desde el primer día, es recomendable ir realizando movimientos de la columna dorsolumbar sin movimientos enérgicos: flexo-extensión, lateralizaciones y rotaciones. Recomendamos evitar malas posturas o manipulación de cargas pesadas.

Si existe alguna molestia lumbar por contractura de la musculatura podemos aplicar calor local 20 minutos 3-4 veces al día y realizar ejercicios de estiramiento progresivos.

Si se mantiene un dolor lumbar residual, pueden complementarse los ejercicios con alguna sesión de rehabilitación física, mejor en centro especializado.

La conducción del coche puede realizarse de forma inmediata en los primeros 15 días. En coches bajos recomendamos utilizar un cojín los primeros días para evitar malposición postural.

En caso de cualquier complicación o incidencia, se debe consultar con el servicio de urgencias del centro hospitalario donde se realizó la intervención.

El alta hospitalaria tras procedimientos como la reexpansión y cementación ósea, tanto del sistema Spine Jack como la Cifoplastia con Balón, es ambulatoria y se realiza en el mismo día que la cirugía.

Al reducir la forma inicial de la vértebra fracturada y cementarla, dándole estabilización y soporte a la vértebra, se consigue una restauración de la anatomía, provocándose alivio inmediato del dolor.

No se requiere el uso de corsé ni muletas, permitiendo a los pacientes retirarse del hospital caminando. Prescribimos algún analgésico suave durante aproximadamente unos 5-7 días. Las actividades cotidianas pueden retomarse progresivamente de manera inmediata. En la mayoría de los casos, no suele ser necesaria la rehabilitación y la reincorporación laboral y el deporte suelen producirse al mes de la cirugía.

Generalmente, el primer control postoperatorio se lleva a cabo a los 10 días, para valorar las heridas de la cirugía que, al ser tan pequeñas, raramente presentan complicaciones, permitiendo que se retiren los puntos en ese momento. La siguiente revisión suele ser al mes e incluye una radiografía de control.

Posteriormente, no suelen ser necesarias más revisiones, pero, individualmente, dependiendo del tipo de actividad laboral que desarrolle el paciente, sobre todo en tareas que suponen grandes manipulaciones de cargas, puede requerir alguna revisión más si es necesario potenciar la musculatura con rehabilitación física.

En el caso de las fracturas inestables tratadas con el sistema CD Horizon Longitude Medtronic® también es a través de un abordaje percutáneo, pero al realizarse más niveles y ser las incisiones un poco más amplias puede requerir analgésicos intravenosos 24 horas para una mejor tolerancia del dolor. La recuperación suele ser un poco más lenta, pudiéndose retomarse una actividad progresiva desde el primer día postoperatorio. En este caso, tampoco es necesario la utilización de corsés. Suele requerirse toma de analgésicos durante 7 -10 días y la reincorporación a las actividades cotidianas debe ser gradual en el transcurso del primer mes. Suele ser necesario un tratamiento de rehabilitación para fortalecer la musculatura de la espalda. La reincorporación laboral suele ser entre la sexta y octava semana postoperatoria, dependiendo de la actividad a desarrollar. Si implica la manipulación de grandes cargas suele ser necesario prolongar la potenciación muscular hasta la 8-12 semanas.

La extracción de los tornillos y las barras se realiza al año de su implantación, pues se fijan varios niveles para dar soporte estructural para que la vértebra fracturada se endurezca sin estar sometida al soporte del peso, pero una vez conseguida una completa consolidación sin edema óseo, se retira para mantener una correcta movilidad de todos los niveles vertebrales de la espalda.

El tratamiento quirúrgico de las fracturas torácicas y lumbares conlleva ventajas a largo plazo, previniendo dolores crónicos de espalda y evitando la necesidad de cirugías abiertas debido a complicaciones.

En el caso de la utilización de tornillos y barras, es necesario su extracción al año de la cirugía para mejorar la armonía y biomecánica de la movilidad de la espalda.

El seguimiento postoperatorio es fundamental, se realizan consultas de control dentro de los primeros 15 días y al mes de la cirugía con nuestros especialistas en traumatología de columna. En algunos casos, la rehabilitación física es necesaria, especialmente cuando se trata de múltiples niveles vertebrales o para fortalecer los músculos y facilitar la vuelta a las actividades laborales o cotidianas del paciente.

Las fracturas vertebrales pueden variar en su origen, presentando diferentes características y causas. Algunas de las fracturas más comunes incluyen:

  • Fracturas por compresión: estas fracturas ocurren cuando una vértebra se aplasta debido a una fuerza de compresión. Este tipo de lesión suele ocasionarse con osteoporosis debido a otras patologías como el cáncer de huesos.
  • Fracturas por estallido: implica la ruptura de la parte anterior de la vértebra, generalmente causada por una caída desde la altura.
  • Fracturas por flexión: este tipo de lesión se produce cuando la vértebra se dobla, pero no llega a romperse completamente, como en accidentes de coche.

Por más de ser una cirugía que no suele tener complicaciones gracias a nuestro enfoque mínimamente invasivos, existen algunas complicaciones que pueden ocasionarse:

  • Infecciones: en caso de que la herida no sea cuidada puede ocurrir una infección en el sitio de la incisión.
  • Problemas de cicatrización: la herida quirúrgica puede presentar dificultades en el proceso de cicatrización.
  • Complicaciones específicas: dependiendo de las condiciones específicas de algunos pacientes pueden ocurrir complicaciones como coágulos sanguíneos, problemas respiratorios o reacciones adversas a la anestesia.
Pacientes contentos
1
Cirugías al año
1
personas afectadas
1 %
Hospitales y clínicas
1

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El ICAC, ahora en la Teknon de Barcelona

Este mes de junio, hemos comenzado nuestra colaboración con la prestigiosa clínica de Barcelona TMEH para ofrecer servicios de columna en el célebre Centro Médico Teknon, uno de los hospitales líderes en salud en Europa. Gracias a esta alianza, proporcionamos un enfoque integral y especializado con las mejores soluciones para quienes sufren de problemas de espalda.

El equipo humano del ICAC, conocido por estar a la vanguardia de la innovación en traumatología, ahora lleva a Barcelona su talento y sus avanzadas técnicas de cirugía ultramínimamente invasiva.

Esta colaboración con TMEH en el Centro Médico Teknon no solo nos permite tratar a más pacientes de manera más efectiva, sino que también refuerza nuestro compromiso con la innovación y la excelencia en el cuidado de la salud.

Estamos entusiasmados de poder ofrecer estos servicios en una de las ciudades más importantes de Europa y continuar liderando el campo de la traumatología y, en este caso concreto, en el tratamiento de la columna vertebral.