Espina bífida: qué es, síntomas, causas y tratamiento

La espina bífida se trata de uno de los defectos congénitos más comunes en los bebés, afectando a la columna vertebral y a la médula espinal. Este defecto se puede encontrar en cualquier altura de la columna vertebral y existen distintos tipos de espina bífida. En este post hablamos de sus síntomas y causas más frecuentes, y la forma de diagnóstico y tratamiento de la espina bífida. ¡Quédate leyendo!

¿Qué es la espina bífida?

La espina bífida es una malformación congénita que se encuentra dentro de los Defectos del Tubo Neural (DTN), un tipo de defecto congénito del cerebro, la columna vertebral o la médula espinal.

Factores de riesgo de la espina bífida

La espina bífida afecta a tres de los principales sistemas del organismo, siendo los afectados el sistema nervioso central, el aparato locomotor y el sistema genitourinario.

La posibilidad de dar a luz un bebé con esta malformación es de casi 2 de cada 1.000 nacimientos en la población. Este número se incrementa cuando se ha tenido algún hijo que presenta la espina bífida. Las mujeres se ven afectadas con más frecuencia que los hombres.

Tipos de espina bífida

En función de la altura y la gravedad de la malformación, se pueden encontrar tres tipos de espina bífida. Se habla de espina bífida oculta o espine bífida escondida cuando afecta rara vez a la médula espinal y quienes la presentan, lo desconocen, de forma que solo se diagnostica mediante una radiografía, generalmente en la edad adulta.

El meningocele se trata de un quiste que sobresale por la espalda del bebé que contiene las estructuras que rodean a la médula espinal. Por su parte, la mielomeningocele se presenta como la espina bífida más común y más graves.

Tipos de espina bífida

Síntomas de espina bífida

Los síntomas de espina bífida no se presentan de igual forma en todos los pacientes. Así, en función del tipo de espina bífida, se pueden diferenciar diversos síntomas. La espina bífida oculta no manifiesta ningún síntoma, pero sí se pueden observar indicios en la piel del menor.

Los bebés que cuentan con mielomeningocele presentan una parte de la médula espinal que sobresale por la espalda, por lo que los síntomas en estos casos son significativos. Además, el canal medular se encuentra abierto a lo largo de varias vértebras en la parte baja o media de la espalda.

Causas de la espina bífida

Tal y como ocurre con algunas anomalías de la espalda, en la espina bífida tienen que ver factores genéticos y antecedentes familiares, factores de riesgo nutricionales y medio ambientales, y en algunos casos, se desconoce la causa exacta de la espina bífida.

Qué es la espina bífida

Factores de riesgo de la espina bífida

Al igual que las mujeres son el principal grupo de riesgo de padecer esta anomalía, la espina bífida es más común entre las personas blancas. De igual forma, existen algunos factores de riesgo.

La deficiencia de folato, como forma natural de la vitamina B9, puede ser un factor de riesgo que origine la espina bífida y otros defectos en el tubo neural. Por lo tanto, es importante para el desarrollo de un bebé sano encontrar alimentos ricos en ácido fólico.

En los casos en que se encuentran familiares que presentan algún defecto en el tubo neural, existe una mayor probabilidad de esta malformación, incrementándose cuando existen dos hijos con espina bífida.

La ingesta de medicamentos, como pueden ser los medicamentos convulsivos, pueden causar efectos cuantos estos se toman durante el embarazo. De igual forma, la presencia de diabetes tiene un mayor riesgo de tener un bebé con espina bífida.

Diagnóstico y tratamiento de la espina bífida

Diagnóstico y tratamiento de la espina bífida

El diagnóstico y tratamiento de la espina bífida dependerá, en cualquier caso, de la gravedad del caso, por lo que es posible que en algunos casos no se precise tratamiento.

¿Cómo sé si mi hijo tiene espina bífida?

La espina bífida se puede detectar durante el embarazo a través de tres pruebas. La prueba de la AFP se realizará en el segundo trimestre de embarazo cuyo objetivo es medir el nivel de proteína existente en la sangre materna. A esta prueba, se pueden añadir otras complementarias como ecografías y la amniocentesis.

También es posible detectar la espina bífida después del parto, en los casos en los que se observa alguna anomalía en alguna zona de la columna vertebral, por lo que lo más seguro es que se precise de una ecografía, una radiografía una resonancia magnética o una tomografía computarizada.

Causas de la espina bífida

Tratamientos disponibles para la anomalía de espina bífida

Existen tratamientos de espina bífida para antes y después del parto del bebé. En los casos en los que se identifica espina bífida antes del nacimiento del bebé, se puede operar al bebé en un centro especialista en cirugía fetal.

Para bebés que nacen con espina bífida, se recomienda la realización de una cirugía con un equipo especialista para cerrar la espalda durante los primeros días de vida, evitando con ello infecciones que puedan poner en peligro al bebé.

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